Claro, cómo no…
Por mucho que me empeñe y por mucho que lo intente, no puedo evitar ser lo que soy. Como decía aquella canción popular que de vez en cuando se entona para crear comunidad.
Para un cordobés Mayo siempre será mayo. Y de vez en cuando me da.
Porque no sólo de Europa vive el hombre y la mujer. No sólo de Europa.
También hay algo que tiene su parte mística y utópica. Algo que un compañero de mi curso de Alemán, de Yemen, me recuerda constantemente: Al-Andalus.
Y me gustaría terminar con un trozo de nuestra historia. Algo de alguien, uno entre tantos, de todos.
Córdoba.
Lejana y sola.
Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.
Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.
¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!
Córdoba.
Lejana y sola.
P.D: ya lo sé Saker, para los títulos no sirvo, pero de momento me conformo con que de cada cien fotos que tire me salgan visibles 7. Podéis ponerles títulos vosotros, por mi encantado.





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