After Dark, después de todo.

After Dark: Japón 2004, España 2008. Haruki Murakami.
After Dark: Las jóvenes que solitarias leen en bares libros muy gordos pasadas las once de la noche son interesantes en sí mismas.
After Dark: Si te encuentras con un desconocido confiesa tus secretos, habla con él de tus complejos, piensa en cómo sería tu vida si lo tuvieras de tu parte, en tu cama. Da igual que luego te marches muy muy lejos, es posible que quieras que te espere.
After Dark: Los pobres pagan por todos. Siempre pierden. Son poco más que figurantes. No entienden el idioma.
After dark: La soledad abisal te empuja sin piedad al otro lado: la oscuridad es el reverso del amor. Invirtiendo la frase de un lunático: “qué locos se han vuelto los que se quedaron solos”.
Atfer dark: Las guapas también lloran.
After dark: Hay zonas de la realidad muy, pero que muy lynchianas. El mal es un virus. Somos el ser que cuida de los otros. Eres un poco responsable de que los que te rodean hieran o sangren. De que se queden tontos.
After dark: Nuestra mirada se parece cada vez más a un plano secuencia. Hay historias que jamás terminan, los cabos no se atan solos. El sueño es un fundido en negro: despierta.
After dark: Que no te aduzcan las pantallas.
El día siempre llega, amigos.
Hay un después de las tinieblas, después de todo.



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