Yo me acuerdo de…
Eli y Pepa sintiendo el infinito, en los bloques de Santa Emilia de Rodat, no sé lo que pasó pero sé que charlando charlando nos fuímos lejos de allí, no sé cómo ni por qué, pero os juro que esa sensación no era de este mundo corriente
María y Pepa peleando en el Café de Indias, porque María era casi como mi pareja (¿marido o mujer?) y quería que le llevara un tupper de habichuelas al trabajo, a lo que obviamente yo me oponía, porque estaba deseando salir de aquel antro
Recuerdo cuando el Largo y yo éramos novios, él estudiaba en Granada y la música de Serrat nos servía de banda sonora sexual. ¿Qué tiernos, no?
Me acuerdo de una cucaracha subiéndome por el pie en el piso de Málaga de la Cuesta del Coño, que compartía con Oche, Eli y Saker, mientras leía Rayuela
Recuerdo el WOMAD, el día en que Jemma, Raúl, la Piluca y yo nos échamos la famosa foto del Tinto barato. Me encantaba ese primer WOMAD, de callejuela y cercanía, música y amigos a raudales
Recuerdo lo bien que me lo pasé la noche en que nos hicieron a Sonja y a mi una Gymkana. Era el cumple de Sonja, y yo me marchaba de aventurilla a Venezuela. No sabéis cuántas veces rememoré esa noche desde la lejanía.
Me acuerdo de un día de Reyes, más bien una noche, que estábamos todos exultantes de energía: Saker, Bohemy, Oche, Eli, Raúl… Estaba todo el mundo, ¿no?
Me acuerdo que una noche de verano estuve a punto de morir en San José entripada hasta las cejas mientras miraba el amanecer aplastada por una persiana mientras Eli pensaba cómo iba a deshacerse de mi cuerpo. Nuestro otro yo seguía sin creerse la escena
También me acuerdo de una noche de Feria en la que quien estuvo a punto de morir era el Perito. También entonces iba entripada, esta vez parece que me lo creí mucho más, y justo después de eso llegó la ansiedad por primera vez a mi vida. Creo que entonces decidí no tomar más tripping. De esa noche también me acuerdo de Oche drogado diciendo que qué coño hacía yo allí, quién había pedido mi ayuda, y que me afectó muchísimo.
He vivido en sitios tan distintos que a veces no recuerdo si determinada persona era de Madrid, de Sevilla o de Caracas. Pero siempre me acuerdo de Córdoba, y por ciclos la necesito o la odio, pero nadie la saca de mi pecho.
Ahora no me acuerdo de cuando empecé a sentir cada vez menos interés por formar parte de un grupo de personas, pero sí que me acuerdo de que eso fue muy importante en mi adolescencia.
Me acuerdo de que en la facultad en el piso de Virgen de Belén, Málaga, veíamos mucho cine, de todos los tipos (de autor, comercial, en versión original, musicales, bodrios, obras de arte, anime…), pero solíamos estar tan fumadas que ahora sólo me acuerdo de que he visto mucho cine, pero suelo confundir argumentos y personajes.
Me estoy acordando de la Plaza Séneca, un radiocassette y Espinete a toda hostia. Eso me ha llevado a acordarme de Amanda. Todavía me acuerdo del pijama de ositos que usé la primera noche que dormí en su/ya mi casa de Málaga.
Voy a parar aquí de acordarme de cosas, que me estoy poniendo sentimental, y no es plan, ¿no?


Paseos recientes